| Autores | Lorenzo Montatore |
|---|---|
| Subcategoría | |
| Colección | |
| Color | Blanco y negro |
| Editoriales | |
| Fecha de venta | 27/11/2025 |
| Formato | Cartoné (tapa dura) |
| Número de paginas | 112 |
No sé, pero… creo que moriré
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Un fantasma desdobla su sábana y descubre que los pliegues son memoria. Recorre los escombros de su estado corpóreo, mientras un niño con gafotas y en constante interrogante se encamina hacia sí mismo. Niño y fantasma, dos líneas paralelas sin intención pero con obligación de cruzarse algún día. El niño, tristemente, será el fantasma, mientras que el fantasma ya no puede ser nada, pero ha sido.
Todos mis cómics -afirma Lorenzo Montatore- tratan la muerte en mayor o menor medida, y No sé, pero creo que moriré puede ser un compendio de todo ello. Un resumen o una conclusión, un relato frontal del gran asunto. Para contar la tierna historia de Lorenzo, Montatore ha elegido la técnica del collage: Este es el primer cómic que dibujo solo con medios analógicos: rotuladores, pintura, tijeras, pegamento, cúter y paciencia. Esta obsolescencia inesperada es una novedad para mí y responde a la actualidad tecnológica y no a la nostalgia: a dibujar con ¡Ay! y no con AI, asegura el autor.
Lorenzo Montatore vuelve a Astiberri tras La mentira por delante (2021) con este cómic distinguido con el I Premio de Novela Gráfica de la Diputación de Cáceres. Una historia sencilla y poética, doméstica y cósmica. Otro tebeo de Montatore sobre la muerte, pero más vivo que nunca.
Una historia sencilla y poética, doméstica y cósmica. Este es el primer cómic que el autor dibuja solo con medios analógicos: rotuladores, pintura, tijeras, pegamento, cúter y paciencia. Un fantasma desdobla su sábana y descubre que los pliegues son memoria. Recorre los escombros de su estado corpóreo, mientras un niño con gafotas y en constante interrogante se encamina hacia sí mismo. Niño y fantasma, dos líneas paralelas sin intención pero con obligación de cruzarse algún día. El niño, tristemente, será el fantasma, mientras que el fantasma ya no puede ser nada, pero ha sido.

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